Restaurante pequeñito y coquetón, con poco tiempo en Madrid que va haciendo su hueco en el barrio de Salamanca, su dueño Rafa era el jefe de sala de El Fogon de Trifon (Ayala 134) y esto se nota en alguno de sus platos. De entrantes recomiendo la Burretta que es mozzarella italiana de lo mejorcito que he comido en Madrid así como las croquetas
de chipirones en su tinta; mención aparte su fantástico huevo gele sobre hongos y trufa negra que es algo espectacular.Los primeros sobre todo sus ensaladas son correctos pero nada nuevo , en cuanto a los segundos recomiendo el cochinillo confitado, una delicia sin,aunque no lo parezca, nada de grasa, eso si la ración
algo justa.Las Kokotxas sin embargo me han desilusionado mucho, para empezar son de bacalao, mas grandes y bastas que las de merluza y ademas las sirvieron poco hechas, algo imperdonable. De los postres lo mejor las filloas y un fantástico helado frito de arroz con leche.Los vinos no están mal aunque la carta es corta y tiene poquísimos blancos. El precio alto, pero claro estamos en el barrio de Salamanca...
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12/12/2010 3:36 PM